• 04/04/2019
    • La élite del Movistar Medio Maratón de Madrid

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      Son los que disputarán la carrera, los máximos favoritos para ganarla. Pero también los que dan prestigio a la carrera y ayudan a conseguir la etiqueta Bronce de la IAAF, que este año luce el Movistar Medio Marató de Madrid. ¿Quiénes son esos atletas de élite? ¿Cómo se les selecciona? Y, lo más importante, ¿quién se encarga de ellos en las horas previas y posteriores a la carrera? Aunque no lo parezca, todo es fruto de un arduo trabajo que comienza meses antes del día del Medio Maratón.

      “El trabajo intenso comienza en octubre, aunque realmente no se para en todo el año”, explica Víctor Pozo, responsable de los atletas de élite del Movistar Medio Maratón de Madrid. “Hay que cerrar la edición anterior y en las semanas posteriores preparar un informe para la IAAF”. La Federación Internacional de Atletismo es la encargada de otorgar las categorías Bronce, Plata u Oro a las carreras a nivel mundial, siempre que cumplan unos criterios: un informe del juez árbitro de la carrera, muestras antidoping, retransmisión televisiva... Pero el más importante tiene que ver con la calidad de los corredores de élite que participan. De ahí que el trabajo de selección de esos deportistas sea tan importante.

      “Este año han cambiado las exigencias de la Federación y ahora es más complejo”. Los atletas tienen que ocupar un puesto determinado en un ranking elaborado atendiendo a sus marcas y sus actuaciones en otras pruebas. Para que el Medio Maratón obtenga la etiqueta Bronce, el número de corredores que cumplen estos requisitos es algo mayor que para la Plata o el Oro, pero la lista a nivel mundial es más reducida de lo que parece. Sobre todo, teniendo en cuenta la agenda de los propios atletas, sus compromisos de cada temporada, la multitud de carreras que les requieren y otros muchos condicionantes que pueden surgir sobre la marcha. La gran mayoría de los corredores que ocupan ese ranking son africanos.

      Un año de trabajo

      Víctor tiene que conseguir seis hombres y seis mujeres que cumplan los requisitos que marca la IAAF. Y hay que empezar a trabajar con tiempo. “Hablo meses antes con los managers, pero llevo ya trabajando en esto varios años y tengo una red de contactos que lo hace más fácil”, cuenta. Pero hay que seleccionar más de doce, advierte, porque siempre puede fallar alguno: una lesión, un problema con los vuelos, una indisposición de última hora... Puede ocurrir cualquier cosa. Y el estrés es máximo en esos momentos previos. “El viernes se te puede caer todo al suelo y poner en riesgo todo el ‘curro’ de un año”.

      Al final, son meses “hablando con managers, con los propios atletas”. Pero las jornadas de trabajo intenso y estrés son las del fin de semana de la carrera. “Durante tres días vivo en el hotel con los atletas” . Víctor Pozo no se despega de ellos. “Hay que arroparles las 24 horas, la mayoría no domina el inglés y son tímidos”. Además, “algunos vienen solos, sin su representante”.

      La noche previa al Medio Maratón, Víctor apenas duerme una hora. Por la mañana, acompaña a lo atletas a la salida, calienta con ellos, les explica el recorrido o está pendiente para que ninguno se despiste a la hora del control antidoping. 

      Son días que Víctor Pozo vive con intensidad. Pero es su pasión el atletismo y sus ganas de ayudar al club organizador, AD Marathon, lo que le mueve. “Es algo vocacional”, concluye. “Si no, no lo haría”. 

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